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De buena madera

el campo en tu vida

El mundo debate el cambio climático. Y la cuestión central está en reducir los gases de efecto invernadero (como el CO2) en la atmósfera. Existen distintas iniciativas y actividades que se involucran para poder ser parte de la solución.

Seguramente escuchaste hablar de los bosques y su importancia para nuestra vida en el planeta. Pero, ¿escuchaste hablar de las plantaciones forestales? Estas cumplen el mismo rol mientras están en pie y aún después de cortados, al contener en la madera el CO2 captado. Nos referimos a árboles plantados especialmente para satisfacer necesidades básicas de nuestra sociedad, como papel, libros, muebles, casas y energía. Gracias a las plantaciones forestales podemos contar con estos productos sin afectar a los bosques nativos, haciendo que la producción de madera sea sostenible y renovable.

Como los árboles absorben CO2 mientras van creciendo, contribuyen a retrasar el calentamiento global. Es por eso que la plantación de árboles hoy es una de las políticas de mitigación que se está implementando en todo el mundo, como la promesa de plantación de 3 mil millones de árboles de la UE para el año 2030, la campaña por 1 trillón de árboles de WWF y Bird Life y la gran muralla verde en África, entre otras iniciativas.

Asimismo, la madera de estos árboles ayuda a sustituir materiales que se usan para fabricar muchas cosas y que no son renovables, como el plástico. Además, los productos fabricados con madera, cuando ya no se usan más, son reciclables. Por eso, la producción de madera, además de todo lo que nos brinda en nuestra vida cotidiana, también juega un papel importante en la reducción de la huella ambiental que dejamos en nuestro planeta.

Argentina tiene actualmente un patrimonio de alrededor de 50 millones de bosques nativos y 1,3 millones de hectáreas de plantaciones forestales que se ubican en el Delta y Mesopotamia, de las cuales un 50% de ellas certificadas con sellos por gestión sostenible reconocidos internacionalmente. La foresto-industria de Argentina se provee en un 95% de madera proveniente de dichas plantaciones.  El agregado de valor incluye la producción de celulosa y papel; madera y tableros para viviendas y muebles; energía eléctrica y térmica y diversos productos químicos.  Todos productos con muy baja huella de carbono y necesarios para la descarbonización de la economía.

Por eso, la producción de madera, además de todo lo que nos brinda en nuestra vida cotidiana, también juega un papel importante en la reducción de la huella ambiental que dejamos en nuestro planeta.