CONOCÉ DÓNDE ESTÁ EL CAMPO EN TU VIDA

Práctico, suntuoso, sabroso: el alfajor

los bebes no nacen, se hacen Agrocultura El campo en tu vida

Los hay con dulce de leche, con mermelada de frutas y dulces regionales. Los hay de maicena, veganos y apto para celíacos. Los hay glaseados y bañados en chocolate. Alfajores hay miles y acá va un poquito de su historia y de todo el aporte que hace nuestro campo a tan deliciosa golosina.

Del Al-Ándalus al Río de la Plata

Nuestro tan querido alfajor no nació redondo ni relleno de dulce de leche. Nació en tierras árabes con el nombre de al-hasú (que literalmente significa “el relleno”). Es una masa alargada rellena de miel, almendras y especias, recubierta de azúcar. Se hizo popular en España y llegó a América con los conquistadores.

Con acento argentino

En nuestras tierras adquirió una nueva identidad marcada por los productos locales, especialmente la fécula de maíz y el dulce de leche. Para el siglo XVIII tenía amplia aceptación entre la gente, pero se vendía solo en confiterías o por medio de vendedores ambulantes. Un francés, radicado en Córdoba, Augusto Chammas; fue quien le dio la forma redonda que conocemos actualmente marcando un hito en la historia del alfajor, que tradicionalmente era rectangular. A principios del siglo XX surgieron los kioscos que, a sus golosinas, incorporaron alfajores empaquetados individualmente, masificando su consumo.

El aporte del campo

Para elaborar una docena de alfajores se necesitan, aproximadamente, 616 metros cuadrados de agricultura y el trabajo de decenas de personas de cinco cadenas agroindustriales.
Hoy, este producto de origen árabe es el típico souvenir argentino que todo extranjero se lleva en su valija ¡A disfrutarlo!